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Darkfall Online

¿Jugaste al UO y de vez en cuando te dan ganas de volver?
¿Estás cansado de hacer quests como un autómata?
¿Te gustaría poder matar y quedarte todo el equipo que lleva ese franchute maleducado?
¿Eres feliz picando en la mina jugándote la vida por unos cuantos lingotes de mineral?
¿Te gustaría poder subir tus skills a medida que los usas en vez de tener que subir únicamente tu lvl?
¿Quieres un sistema de crafteo decente?
¿Te preguntas por qué no puedes tener tu casa para guardar tus cosas e invitar a tus amigos?
¿Tienes alma de asesino y disfrutas matando a los mineros que son felices picando en la mina jugándose la vida por unos cuantos lingotes de mineral?

Se me ocurren muchas más preguntas, pero creo que hay dos tipos de personas: los que jugaron al Ultima Online y los que no. Los primeros saben de lo que hablo y, al menos yo, he estado buscando durante estos años algo que se le pareciese pero con gráficos decentes. Los que no han jugado no saben lo que se perdieron, pero ahora tienen la posibilidad de averiguarlo.

Sólo llevo un par de días jugando a ratos, pero desde que vi las capturas de pantallas incluyendo el inventario (http://games.softpedia.com/screenshots/8-5146_3.jpg), supe que me iba a gustar.

Contras: todo el juego está en inglés (al menos será una contra para algunos), pide a mi parecer demasiado equipo para los gráficos que tiene (aunque los gráficos son muy configurables por lo que se puede tunear bastante) y al menos en la zona en la que estoy no hay mucha gente (lo que en estos juegos puede significar que te maten veinte veces al día, aunque menos mal que existe una protección para noobs de 24 horas de juego en la que no te pueden matar).

El cliente se puede bajar gratuitamente desde la misma página y hay 14 días gratuitos de prueba. Si alguien se decide a probarlo que me avise.

(BTW: he pedido que aumenten el límite de memoria para PHP en el servidor, y el soporte técnico ha tardado apenas unas horas en hacerlo, por lo que espero no tener más problemas perdiendo entradas en el blog).

Japón - Fotografías pendientes

Sin mucho tiempo para escribir, he subido las fotografías que tenía pendientes, las del séptimo y octavo día.

Japón - Día 5 - Shibuya y Harajuku

DIA 5 - Domingo 23 de mayo de 2010

De nuevo a empezado a llover, al menos he podido disfrutar de dos días veraniegos total.

Por la mañana he ido a Shibuya, ya que quería ver el famoso edificio 109, epicentro de la última moda. Lo que no sabía es que era sólo para chicas, aún así me fumé un cigarro en la parte baja, rodeado de verdaderas "fashion victims".

Dando una vuelta por allí descubrí que hay otro edificio, bastante más pequeño, para hombres. En su interior hay pequeñas tiendas cada una dedicada a, lo que podríamos llamar, tribu urbana (rockeros, surferos, góticos, etc.).

Cuando salí de allí escuché unas voces a través de un megáfono y en seguida supe lo que era, ya que, aunque hace ya cinco años que leí sobre ellos, lo recordaba como si fuese ayer.

Se trata de un grupo radical de ultraderecha que claman por el resurgir del Imperio del Sol Naciente y exigen que se deje de negociar con "gaijins" que es el término con el que, quizá con un tono despectivo, denominan los japoneses a los extranjeros.

Por eso, fui al Starbucks que está en el segundo piso del cruce de Shibuya, desde donde hice el primer día las fotos del cruce, y les hice alguna foto.

Furgonetas en Shibuya

Y aunque el tema del racismo en Japón es algo complicado, podría decirse que sí que hay cierta discriminación con los extranjeros. Hay lugares (en su mayoría hoteles y bares) que están vetados a los gaijins, aunque normalmente suele ser para evitar problemas a la hora de comunicarse si el extranjero no habla japonés.

En mi caso en particular he podido notar cómo, si me acercaba a un grupo de jóvenes que tenía las mochilas desatendidas, educadamente las han recogido al ver que yo era extranjero. Y no les culpo, ya que visto lo visto, para ellos tenemos que ser una panda de guarros y chorizos, y no les quito razón.

Después de eso fue a Harajuku, donde los domingos se reúne gente para hacer cosplay, pero como era un día lluvioso apenas pude ver alguna lolita (Rorīta fasshon), ya que Harajuku es la capital de esta corriente/moda/estilo de vida.

De vuelta ya en el hotel conocía a Mauro, un arquitecto portugués que lleva 10 años viviendo en Barcelona y que venía de trabajar unos días en Seúl y que de allí marchaba a Portugal. Gracias a mi diccionario, pude decirle como se dice "soy vegetariano" en japonés, porque no era capaz de que lo entendiesen en los restaurantes ni con dibujos.

Aviso

Hasta el jueves no voy a poder actualizar nada.

Sushi

Cenando sushi. El propietario, una persona de lo más entrañable, me hizo una grulla con la funda de los palillos usando el arte japonés del Origami.

Sushi

Próxima actualización

La próxima vez que escriba y suba las fotos que quedan será el domingo. No preocuparse, que sigo vivo.

Japón - Día 4 - Palacio Imperial y Ueno

DIA 4 – 22 de mayo de 2010

Hoy me he levantado a las 8:30 y después de una ducha y de un intento en vano de tomar un café por la zona (al día siguiente descubriría un pequeño cartel en la recepción del hotel indicando que allí mismo venden café) planeo la ruta: Palacio Imperial desde la estación de Tokyo y después un paseo de nuevo por Ueno para ver algún museo.

A las 12:00 paro en el área de descanso que hay en el Palacio Imperial. Desde aquí aún se oyen los golpes y los gritos de un gimnasio que hay en el área cerrada para el público (el propio palacio sólo se abre al público dos veces al año: en Año Nuevo y en el cumpleaños del Emperador). Aquí me tomo el primer café del día y por cierto he buscado cómo se dice café con leche: cafeore (seguramente venga de café au lait y confirma mi teoría de que, vayas donde vayas, si pides un café olé te pondrán uno con leche).

De siempre me han encantado los castillos, pero es la primera vez que puedo ver uno japonés. El fundamento viene a ser el mismo: todo lo que sería la ciudad rodeada por agua, con varios puentes, puertas enormes y en cuesta arriba, todo para dificultar al enemigo.

Aquí además es el primer sitio donde he coincidido con multitud de turistas, lo cual me alegra ya que no estoy viendo lo típico que vería en una excursión en grupo. Y si no a ver cuántos han estado en un sex-shop de siete plantas.

A las 13:30 paro en la estación de Tokyo a echar un cigarro antes de ir a Ueno. Ya he aprendido cómo funciona: no puedes fumar en las estaciones (obviamente), pero tampoco en la calle en los alrededores de ellas; no se puede fumar mientras andas o mientras esperas el semáforo y sobre todo está prohibido tirar las colillas al suelo. Pero hay “smoking points” tanto en las propias estaciones como alrededor y ceniceros por las calles donde fuma la gente. En estos ceniceros hay mensajes, tanto en japonés como en inglés, de porqué se pide que se fume allí. Por ejemplo: “Llevas en la mano un fuego de 700º que apunta siempre a los demás, nunca a ti” o “Las colillas en el suelo son más visibles cuando paseo a mi perro”. En realidad creo que no está prohibido fumar andando (pero sí tirar colillas al suelo) pero todo lo piden por la buena convivencia entre fumadores y no fumadores, y para los japoneses con que se lo pidan es bastante, no hace falta que haya una ley.

A las 14:50 llego a Ueno y entro en un restaurante que está nada más salir de la estación. He tomado por costumbre hacer fotos a los platos de fuera (si los hay) para poder señalar lo que quiero, pero esta vez no me ha hecho falta porque tenían carta en inglés con instrucciones de como comer. Se llama “Soba”, y son tallarines servidos en una sopa y acompañados de tempura de verduras y gambas. Y por cierto, la sopa sabía como el Ramen, sabor que estoy empezando a asociar a este país, como el curry a Londres.

Después de comer estuve en el Museo Nacional de Tokio, al menos el pabellón dedicado a Japón, ya que del resto de Asia no me interesaban en ese momento, y descansé en uno de los bancos del parque que hay en el recinto del museo. No sé si será por ser sábado o por el lugar, pero hoy casi que es la primera vez que veo gente con kimono tradicional.

Siento no tener fotos del museo ni de Ueno, pero se me acabó la batería de la cámara, la cual por otro lado no había cargado desde que salí de Melilla.

Como llevo todo el día en la zona, me voy a Akihabara de nuevo. Sí, el barrio geek. Y es que me encanta. Tengo pensado echar una partida al videojuego del que ya hablaré. De momento diré que ya he subido un par de niveles.

Después de la partida cojo un folleto de otra chica maid, esta vez sí es de un maid café. Está claro que no puedo irme de aquí sin tener esa experiencia. Y ha sido la cosa más friki que podré hacer en la vida sin que tenga que disfrazarme, bailar y colgarlo en youtube. El sitio se llama @home café. He tomado un café con leche y una especie de bizcocho blanco con unos ojos y una boca pintados, y en el mismo plato unas orejas hechas con nata (¡ES UN CONEJO!), rodeado de corazones hechos también con nata.

Las camareras (todas disfrazadas) además de servirte, y con eso quiero decir que ellas te echan el azúcar y te lo remueven, pueden hacerse una foto con los clientes o jugar una partida a algún juego (todo ello con un suplemento, claro), pero está prohibido tocarlas, hacerles preguntas personales o hacerlas fotos. El 90% de la clientela era masculina, la mayoría en grupos pero también había algún que otro solitario que supongo que lo que busca es conversación y atención. Yo cuando terminé mi postre pedí la cuenta, porque ya había visto todo lo que tenía que ver y me ahorré el jugar a nada, pero junto con la cuenta me dieron... una tarjeta tipo de crédito en la que pone mi nombre y dice “LICENCE OF YOUR MAJESTY – YOU'VE GOT A LICENCE OF: LVL. 1 MY MASTER”. Flipante. Por la parte posterior hay tres huecos que imagino que irán sellando a medida que vuelves, y a las tres visitas... pues subirás de nivel, lo que sea que signifique eso.

(Kabo, si algo se merece un “Pedo Bear Seal of Approval” es eso. Pero no te imaginas cuanto.)

A las 22:00h de vuelta al hotel. Esta noche ceno Yakitori, que son brochetas de cerdo o de pollo y además pido un poco de arroz.

Mañana toca madrugar otra vez.

Todas las fotos del día en http://www.flickr.com/photos/rrubio/tags/dia4/

El hotel

Hoy me han recordado que no había puesto ninguna foto del hotel. Mil perdones.

En vez de hacer fotos yo mismo voy a mostrar las que vi antes de elegir este hotel, y las cuales se corresponden fielmente con la realidad.

En esos banquitos de la derecha es donde me siento a fumar.

Fotos del día 3

La base de datos de Drupal me está empezando a fallar y no tengo tiempo para arreglarla desde aquí, así que no puedo editar el anterior post que tiene un fallo y no enlaza a las fotos del tercer día.

Aquí están las fotos del tercer día

Japón - Día 3 - Ueno

DIA 3 – 21 de mayo de 2010

No sé si ayer acusé el desfase horario que no noté el primer día por estar demasiado cansado, pero el caso es que después de haberme desvelado no me podía dormir y cuando sonó el despertador lo paré y seguí durmiendo ¡hasta las 13:00! O también puede ser que realmente mi cuerpo se haya ajustado, porque sería la hora normal que me levantaría un fin de semana.

La buena noticia es que ha dejado de llover y hace un día veraniego total así que, tal y como tenía previsto si hacía buen tiempo, voy al parque de Ueno a descansar de tecnología y frikismo.

Además de haber salido tan tarde por haberme quedado dormido, hoy me está costando arrancar. Al llegar a Kamata, a 3 paradas de tren de mi hotel, me he dado cuenta de que me he dejado el Rail Japan Pass, una especie de abono transportes para los trenes de esa línea, y el pasaporte, así que me toca volverme y ya son las 3 y cuarto de la tarde, por lo que calculo que me quedan cuatro horas de luz. No sólo eso, sino que al llegar al hotel me paso de estación (si es que aún estoy sopa), así que me cojo otro tren de vuelta.

He dado un agradable paseo durante unas horas por el parque.

Ueno

Hay bastante gente, aunque la mayoría ya se vuelven. No tengo tiempo de entrar en ninguno de los museos que hay en la zona, así que lo dejo para mañana. Parte del tiempo lo he invertido en encontrar la estatua de Saigo Takamori.

Ueno

Es un famoso general samurai conocido por liderar la rebelión contra el gobierno Meiji. Ah, y por haber inspirado la película El Ultimo Samurai.

Después compro algunos regalos más en unos puestecillos que había cerca y busco un sitio para comer, pero que no sea más Ramen. Así que paseo por un mercado cercano.

Ueno

El típico mercado asiático lleno de puestos con vendedores que tratan de llamar tu atención a gritos. Se vende de todo, desde fruta y ropa a cacharros, y hay varios sitios para comer. Entro en uno y pido yakitori (brochetas de pollo con salsa teriyaki, arroz y pollo empanado. En total 1.711 yenes (15 euros, y además de haberme puesto las botas era un restaurante de verdad y no en los sitios que he estado comiendo).

Después de eso he vuelto a Akihabara, ya que me pillaba de camino y me encanta esa zona. He echado un par de partidas más en las recreativas a un juego que merece una entrada completa y me vuelvo al hotel. Como voy despreocupado del reloj no me he dado cuenta de que he cogido uno de los últimos trenes, porque cierran a las 00:00.

La cena la he comprado en una tienda de 24 horas que hay cerca del hotel, y entre cenar, subir las fotos y escribir el blog ya me dieron las 3 de la mañana.

El resto de las fotos del día en http://www.flickr.com/photos/rrubio/tags/dia3/